No nos es desconocido que dentro del refranero hay refranes que hablan sobre ellos mismos. El propio refranero se encarga de ensalzarse, de manifestar su veracidad, de loar su importancia. Es tan grande su poder que hasta los que no comparten esta supremacía se ven obligados a recurrir al refrán para su discurso. Así encontramos refranes, pocos, que hablan mal del género y sobre todo de los que lo utilizan sin medida ni oportunidad. Seleccionamos doce entre los registrados por José de Jaime Gómez y José Mª de Jaime Lorén en un artículo de la revista Paremia.
Anda la cabra de roca en roca, como el refrán de boca en boca.
De refranes y cantares tiene el pueblo mil millares.
En tus apuros y afanes, pide consejo a los refranes.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Hombre refranero, poca carne en el puchero.
La persona que es curiosa, tiene un refrán para cada cosa.
Más despreciable que refrán que no corre.
No hay mejor refrán, que buen vino y buen pan.
Para comer, el pan; para sentenciar, el refrán.
Quien de refranes se sirve para salir del paso, es mejor dejarle salir y no hacerle caso.
Quien refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?
Refranes que no sean verdaderos y febreros que no sean locos, pocos.
(José de Jaime Gómez y José Mª de Jaime Lorén, Autocrítica paremiológica. Los refranes españoles enjuiciados por el refranero, Revista Paremia nº 4, 1995)
En este cuaderno personal van a aparecer algunas de mis aficiones más queridas: La literatura aforística, los refranes, recomendaciones de libros y música clásica, imágenes y grabados del mundo del libro, y esas "malas notas" que de tarde en tarde se me presentan como si tuvieran algo que decir. La incorporación de nuevas entradas se hará, aproximadamente, todas las semanas.
domingo, 14 de octubre de 2012
La lógica de Benjamín Prado
Con Pura lógica de Benjamín Prado nos volvemos a encontrar con un libro de aforismos que en muchos casos no fueron pensados como aforismos. Tenemos a un editor, Julio César Galán, que ha rebuscado entre la obra de Prado a la caza de sentencias a la que aplicar el calificativo de aforismos. Prado, que ha aportado un buen número de textos, estos sí, escritos como aforismos, sólo le ha prohibido el uso de versos sueltos de sus poemas para este antología, pensando, en buena lógica, lo fuera de lugar de esa pretensión. Con estas premisas es explicable lo irregular del libro, junto a aforismos que actúan como tales nos encontramos textos de un esquematismo exagerado para el género. La falta de matiz es demasiado evidente y nos hace pensar que la frase elegida formaba parte de todo un discurso que, o bien explicaba su significado, o bien, con ella, concluía una argumentación. En cuanto a los temas que más le preocupan están, sin duda, los propios del género y tratados, como es normal, de más de una forma. El paso del tiempo y los proyectos, el camino y la distancia, el miedo y los recuerdos se suceden cíclicamente ofreciéndonos distintas perspectivas y abriéndonos diversos senderos por donde transitar. Os dejo una selección de estos 500 aforismos.
Lo que no ha sucedido también tiene su historia.
El dinero cambia de manos pero no de dueño.
Leer es recordar lo que no ha sucedido.
Perderse es inventar otro camino.
No hay mayor derrota que no tener nada que perder.
Aprender es descubrir, saber es recordar.
Sobrevivir es irse haciendo del tamaño de las circunstancias.
Buena memoria y malos recuerdos, ésa es la peor combinación que existe.
Cuando alguien no tiene nada que darte te ofrece el futuro.
Los relojes son sólo los suburbios del tiempo.
Los poderosos son los que dan las órdenes a los que mandan.
(Benjamín Prado, Pura lógica, Hiperión, 2012)
Lo que no ha sucedido también tiene su historia.
El dinero cambia de manos pero no de dueño.
Leer es recordar lo que no ha sucedido.
Perderse es inventar otro camino.
No hay mayor derrota que no tener nada que perder.
Aprender es descubrir, saber es recordar.
Sobrevivir es irse haciendo del tamaño de las circunstancias.
Buena memoria y malos recuerdos, ésa es la peor combinación que existe.
Cuando alguien no tiene nada que darte te ofrece el futuro.
Los relojes son sólo los suburbios del tiempo.
Los poderosos son los que dan las órdenes a los que mandan.
(Benjamín Prado, Pura lógica, Hiperión, 2012)
martes, 9 de octubre de 2012
Malas Notas 31
Al visitar una casa y mirar entre sus libros, por pocos que veamos, siempre encontraremos uno que nos gustaría poseer; más aún, por algunos seríamos capaces de propiciar el descuido del propietario para robarlo impunemente.
Con cada nuevo libro que empezamos a leer no sólo iniciamos una nueva aventura, sino que nos transformamos en un aventurero distinto.
No siempre una mentira es un engaño, puede ser, a veces, una ficción.
"Pijo" es el único insulto, que yo conozca, que algunos se lo toman como un halago.
Con el baile me pasa lo mismo que con la religión, no me importa que los demás lo practiquen, lo que me jode es que me lo quieran imponer.
Con cada nuevo libro que empezamos a leer no sólo iniciamos una nueva aventura, sino que nos transformamos en un aventurero distinto.
No siempre una mentira es un engaño, puede ser, a veces, una ficción.
"Pijo" es el único insulto, que yo conozca, que algunos se lo toman como un halago.
Con el baile me pasa lo mismo que con la religión, no me importa que los demás lo practiquen, lo que me jode es que me lo quieran imponer.
Bibliotecas médicas
Ladislav Labohý (1893-1976) médico internista checo hace una declaración de principios en el ex-libris que su compatriota Otakar Stáfl le diseña en 1941. En el centro, y como único elemento con color, un corazón que requiere ser tratado. Junto a los remedios naturales, la digitalia, la milenrama y la abeja, el instrumento más temido por los niños, la amenazadora jeringuilla, y cerrado, pero presente, el vademécum, compendio de las ciencias médicas. Deseamos que sus pacientes guardaran buen recuerdo de un médico que se nos hace grato por su indiscutible amor por los libros.
Una R sicodélica
Cierren los ojos, coloreen las espirales en tonos estridentes, háganlas girar en distintos sentidos y estarán rememorando los efectos especiales de nuestra televisión cuando sólo era ella y la música se acompañaba de pantalones campana. Nuestra R además está embarazada, orgullosa de contribuir, con su familia numerosa, al desarrollo de España, aquella que fue única en la desolación, grande en la miseria y libre de la cultura. No sé por qué esta letra me retrae a la infancia donde las sillas de anea se cambiaron por las de rejilla sin ganar en confort y perdiendo resistencia. Decididamente esta R también es de recuerdo.
sábado, 6 de octubre de 2012
Un madrigal para la gran partida
La voz es sin duda el mayor instrumento musical. Así cuando escuchamos un madrigal podemos decir que estamos escuchando un quinteto. Las voces, como los instrumentos, se complementan, se superponen, se hacen eco, coinciden y vuelven a separarse. Claudio Monteverdi (1567-1643) compuso nueve libros de madrigales y el cuarto de ellos, publicado en 1603, lo inicia con un poema de Gian Battista Guarini ( "Ah! dolente partita! / ah, fin de la mía vita! ..."), sobre la despedida poco antes de la muerte. Las voces que sabemos en la tierra, justo antes del gran adiós, se nos representan por momentos como la materialización de un coro de ángeles dando la bienvenida a un más allá, en este caso, verdaderamente armonioso. El creador de la ópera nos deja en este madrigal una muy buena muestra de su maestría con las voces. La interpretación está a cargo del coro Entrevoces de La Habana, dirigido por Digna Guerra Ramírez.
Refranes entresacados
Dentro de la bibliografía de los refranes se suelen encontrar muchos libros que presentan selecciones sin hacer referencia al origen de los mismos. No sólo no nos informan del lugar de su recopilación sino que ni tan siquiera citan el o los libros que han utilizado para su elaboración. Sin embargo estos libros tan poco comunicativos también tienen sus alegrías. A veces nos recuerdan refranes que teníamos olvidados, otras nos dan una interpretación hasta entonces desconocida y las más de las veces nos hacen fijarnos en aspectos que en lecturas anteriores habíamos omitido. Otra ventaja, no menos importante, es que ayuda a memorizar refranes con los que podemos sorprender en alguna conversación. La siguiente selección está publicada en el Diccionario de aforismos, proverbios y refranes y confío en que alguno cumpla con las consideraciones arriba indicadas.
Cuando nace la escoba, nace el asno que la roya.
Administrador que administra, y enfermo que se enjuaga, algo traga.
Amar y no ser amado, es un tiempo mal empleado.
Amor de asno, coz y bocado.
A barba de necio aprenden todos a rapar.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
El que quiere a la col, quiere a las hojas de alrededor.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
A bien te salgan, hija, esos arremangos.
Alguno está en el escaño, que a sí no aprovecha y a otro hace daño.
Fortuna te dé Dios, hijo, que el saber poco te basta.
Este nuestro hijo don Lope, ni es miel, ni hiel, ni vinagre, ni arrope.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacío torna.
La purga de Fernando, que desde la botica estaba obrando.
( Diccionario de aforismos, proverbios y refranes, Madrid, Fernando Plaza del Amo, 1991).
Cuando nace la escoba, nace el asno que la roya.
Administrador que administra, y enfermo que se enjuaga, algo traga.
Amar y no ser amado, es un tiempo mal empleado.
Amor de asno, coz y bocado.
A barba de necio aprenden todos a rapar.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
El que quiere a la col, quiere a las hojas de alrededor.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
A bien te salgan, hija, esos arremangos.
Alguno está en el escaño, que a sí no aprovecha y a otro hace daño.
Fortuna te dé Dios, hijo, que el saber poco te basta.
Este nuestro hijo don Lope, ni es miel, ni hiel, ni vinagre, ni arrope.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacío torna.
La purga de Fernando, que desde la botica estaba obrando.
( Diccionario de aforismos, proverbios y refranes, Madrid, Fernando Plaza del Amo, 1991).
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